Hace ya 30 años que Gregorio García decidió crear Bodegas Valduero en pleno corazón de la Ribera del Duero. La zona que eligió para su emplazamiento no fue fruto de la casualidad.
Históricamente, se viene haciendo vino en esta zona desde la época que los romanos colonizaron la península ibérica, como pueden demostrar los numerosos mosaicos existentes con referencias al dios Baco y motivos de viticultura, como esta maravilla arqueológica situada en Baños de Valdearados.


La zona que Gregorio eligió como emplazamiento para este proyecto se encuentra entre las localidades de Gumiel de Mercado, La Aguilera, Sotillo de la Ribera, La Horra y Quintana del Pidio. Una zona con una altitud superior a la media de la Ribera del Duero, y cuyas características del terreno, permeable y rico en potasa, propician unas cepas saludables e incluso centenarias y pre-filoxéricas (anteriores a la plaga de filoxera que arrasó todos los viñedos europeos a principios de siglo).
Esta zona presenta un clima mucho más agreste que el resto de la Ribera, por estar más alejado de la protección de la cuenca del Duero, lo que hace que la planta genere una resistencia mayor a las variaciones bruscas de temperatura que el clima continental extremo nos proporciona. Esta resistencia hace que la producción de uva sea mucho menor en cantidad, pero con una calidad excepcional, al concentrarse el esfuerzo de la floración en una cantidad tan pequeña de fruto.

Esta zona de la Ribera del Duero es una de las que más bodegas alberga, una zona a la que históricamente han acudido en busca desde el Monasterio de Silos, a más de 50 km de distancia, de estos vinos de calidad.

Puedes conseguir un pedazo de historia milenaria probando uno de nuestros vinos premiados internacionalmente, que conservan la tradición y el sabor inconfundible de la tierra en la que han sido creados.

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