Ribera del Duero merece ser visitada en cualquier época del año, ya que cada estación tiene su encanto y el paisaje cambia y modula de una forma muy gráfica, los viñedos son una buena representación de estos ciclos y los cambios en su aspecto una imagen única.

Otoño es una de esas épocas del año en la que nuestros viñedos se ponen un bonito vestido de gala, de una paleta de colores única, aparecen los marrones, ocres, rojos, amarillos, vistiendo las cepas conformando paisajes únicos, la vista se pierde, la imaginación también. Cada día diferente, unos colores, un cambio constante, evocador.


Un regalo para los sentidos que recibe quien se acerca en este periódo a Valduero, en el horizonte desde el mirador de la Tenada, este collage excepcional de nuestros antiguos viñedos, alimentando la vista, del gusto y el olfato se encargan nuestros prestigiosos vinos.

Sentidos acariciados por lo que la tierra nos da, el otoño una época espectacular para comprobarlo.

www.bodegasvalduero.com

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