Cuando iniciamos el ilusionante proyecto de compartir a traves de un club social selecto alrededor del mundo del vino, nuestros intereses, ilusiones, contactos, experiencias, no podíamos hacernos la idea de que en tan poco recorrido ibamos a contar ya con miembros tan ilustres  de la talla de D. Mario Vargas LLosa.

Su pertenencia a la «Membresía La Tenada» puesta en relieve en su visita a bodegas Valduero, es de esas huellas imborrables que se queda en el imaginario vital de todos aquellos que pudimos compartir aquellos agradables e inenarrables momentos.
Estar al lado de personas de esa talla te hace sentir pequeño y poder estar unido a ellos a traves de nuestros vinos te reconforta enormemente y ese es el espiritu de «La Tenada», unir a las personas en torno al mundo del vino.
 
La cercanía y humildad en el trato que mostró el premio Nobel  fueron señas de identidad que nos acompañaron también ese día y fueron un sensacional antidoto ante los lógicos nervios de estar a su lado.
Nuestros fabulosos vinos hicieron el resto convirtiéndose a lo largo de la jornada en hilo conductor , que une, que entrelaza y estrecha unos vínculos que perduran por encima del tiempo. 
Un vínculo estampado en una barrica por medio de su  dedicatoria que nos unirá para siempre a este grande de la literatura.
Imagenes y experiencias que perduran día a día en nuestras retinas sirviéndonos de acicate para nuestro trabajo diario en la búsqueda de la excelencia de nuestros vinos, un camino que está trufado de momentos como estos, que se convierten en la mejor recompensa de un trabajo bien hecho.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.