Fue sin lugar a dudas un día intenso, comenzamos el rodaje a las 8.30 de la mañana, todo el equipo de producción llegó puntual a la hora que esperábamos. Había expectación, sabíamos que iba a ser un día en el que todos ibamos a aprender cosas nuevas de mundos que desconocemos y así fue sin lugar a dudas.

Tras una primera toma de contacto y siguiendo el guión que habíamos establecido comenzamos la grabación en los viñedos. Impresionante el momento en el que empezaron a manejar el «octocóptero» un singular aparato, que ayudado de sus 8 hélices volaba de manera teledirigida pudiendo grabar planos con la camara de alta resolución  que portaba.


Sobrevoló los viñedos una y otra vez captando unas tomas y vistas espectaculares de nuestra finca. El día de rodaje continuó en infinidad de espacios y rincones de Valduero, los tuneles, nuestra cueva de la Membresía la Tenada, una muestra única de Ribera del Duero y de lo que supone el estar imbuídos en la vendimia. Había que coger fuerzas para continuar y unas chuletillas de lechazo a la parrilla fueron la mejor opción, acompañadas por supuesto de nuestros excelentes vinos.
Entrevistas personales, enfoques singulares y un sinfín de tomas que sin duda ayudarán a comprender nuestra labor el día de su emisión y el esfuerzo que supone crear algunos de los mejores vinos del mundo.

La luz del sol se acababa y había que apurar, era importante captar el atardecer, de especial belleza cuando cae sobre nuestros viñedos.

La intensidad y el cansancio de la jornada se hacía notar en todos nosotros y una cena en la Tenada para estrechar lazos entre todos fue un excelente colofón. Eran las 12:00 de la noche, el día llegaba a su fín y con él la satisfacción de haber realizado un buen trabajo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.