
En 1996 iniciamos una nueva andadura en la D.O. Toro , adquiriendo 56 hectáreas que fueron plantadas con la típica variedad tinta de la zona: -la 'Tinta de Toro'- siguiendo nuestra filosofía de trabajar con variedades locales. Queríamos consolidar nuestra oferta de vinos de calidad con una gama de vinos jóvenes que, debido a las características del suelo, clima y tipo de uva, no podemos ofrecer en Ribera de Duero.
La D.O. Toro esta formada por 17 municipios de las provincias de Zamora y Valladolid, al noroeste de Castilla y León. Nosotros hemos elegido el pequeño pueblo de Valdefinjas, situado en un valle a 5 km de la villa de Toro y del río Duero. Este valle nos cautivó por la misteriosa belleza de su sinuoso paisaje, donde la abundante y variada vegetación -basada en pinos, encinas y plantas aromáticas- rodea nuestras viñas. La calidad de la uva cultivada en este pueblo es tradicionalmente tan alta que se reconoce como tal en todos los pueblos circundantes.
La provincia de Zamora está situada en el extremo occidental de la Región de Castilla y León.
La zona de producción de la Denominación de Origen Toro se encuentra situada al Sudeste de la Provincia de Zamora. Comprende parte de las Comarcas naturales de Tierra del Vino, Valle del Guareña y Tierra de Toro y linda con los páramos de Tierra del Pan y Tierra de Campos.
Los 15 términos municipales que forman parte de la Denominación son: En la provincia de Zamora: Argujillo, Bóveda de Toro, Morales de Toro, El Pego, Peleagonzalo, El Piñero, San Miguel de la Ribera, Sanzoles, Toro, Valdefínjas, Venialbo y Villabuena del Puente.En la provincia de Valladolid: San Román de Hornija, Villafranca de Duero y los pagos de Villaester de Arriba y Villaester de Abajo del término de Pedrosa del Rey.Cuatro ríos han modelado el relieve de la zona, originando un terreno suavemente ondulado con pendientes muy ligeras, oscilando la altitud entre 650 y 735 m. y sin problemas de orientación en las altiplanicies donde se asientan las plantaciones. Estos ríos son:
El río Duero, el más importante, fluye por la zona de este a oeste por los términos municipales de Villafranca de Duero, San Román de Hornija, Toro y Peleagonzalo.
El río Guareña, afluente del anterior, cruza de sur a norte los términos municipales de Bóveda de Toro, Villabuena del Puente y Toro.
El Talada, que discurre casi paralelo al anterior, pasa por Argujillo, 5an Miguel de la Ribera, El Piñero, Venialbo y Sanzoles.
El río Hornija, por el noroeste, desemboca también en el Duero, atravesando por Villaester y San Román de Hornija. La zona de producción de la D.O. Toro está, prácticamente, dentro de la Comarca Agraria denominada "Bajo Duero".
La calidad de la uva en este término tiene su fundamento en un suelo de profundidad media, pobre y arenoso, que sólo existe en Valdefinjas. El paisaje es ligeramente montañoso, con pequeñas elevaciones en una tierra de amplios horizontes, fruto de la acción de la amplia red de arroyos que afluyen al Duero.
La ubicación de la zona confiere un carácter continental a las tendencias que, en términos generales, definen el clima mediterráneo. Con una altitud entre los 650-735 metros y una pluviometría de 350-400 mm anuales, los rasgos de ese carácter continental son las extremas temperaturas del invierno, el largo periodo de heladas y las importantes y persistentes nieblas. El otoño y la primavera son suaves; y los veranos cortos y no muy calurosos.
La temperatura media anual oscila entre los 12 y 13ºC , con valores máximos de 37ºC a finales de julio y mínimas de -11ºC entre diciembre y marzo. La oscilación verano-invierno para las temperaturas medias es de 18ºC . La diferencia térmica entre el día y la noche, en verano, se ve acentuada por el suelo arenoso, que se calienta mucho durante el día y baja de temperatura rápidamente al anochecer.

El suelo está formado por elementos provenientes de la descomposición y disgregación de areniscas, arcillas y pudingas calizas Pliocénicas que han originado suelos pardos calizos sobre material no consolidado. Los suelos donde se asientan la mayoría de los viñedos pertenecen a la Era Terciaria, Época Paleógena (Eoceno-Oligoceno), siendo del Eoceno en la parte derecha del río Duero.
Son suelos de textura arenosa, ligeros, aumentando en profundidad el contenido en elementos finos. La cantidad de elementos gruesos, gravas, es variable y se distribuye irregularmente por zonas. Se pueden considerar suelos fáciles de trabajar, calientes y que originan un adelanto de la maduración.
La estructura de estos suelos permite fácilmente la penetración en profundidad de las raíces, lo que paliará, en cierta medida, las situaciones de falta de agua para la planta debidas a la escasa capacidad de retención de agua de dichos suelos.
La fertilidad es bastante baja y, si bien es cierto que los mejores vinos son producidos en suelos pobres en elementos asimilables, hay que cuidar que ningún factor productivo llegue a una condición extrema que no permita la producción de vinos equilibrados.
El pH, próximo a la neutralidad, no ocasiona inconvenientes en cuanto a disponibilidad de nutrientes y favorece la actividad de la flora microbiana.
No se observan carencias fuertes de oligoelementos, aunque el contenido en hierro, más bien alto, puede influir en la menor asimilación de manganeso, ya escaso. También los bajos niveles de materia orgánica pueden agudizar la carencia de manganeso, junto con la de cobre y cinc. La escasez de calcio podría provocar mala asimilación de magnesio y boro.
En cualquier caso, no existen valores muy extremados de todas las variables analizadas, cambiando de unas zonas a otras y tampoco existen problemas en cuanto a salinidad del suelo ni por la caliza activa. Hay que destacar, que debido a las características de los suelos de la Comarca de Toro, no hay problemas de Filoxera.

Examinados los valores medios de las variables meteorológicas para la catalogación del clima, tomando la relación entre Precipitación Media Anual en L/m3 y Temperatura Media Anual en oC, según la clasificación de Lang, resulta 27, que al ser inferior a 40 índica que e1 clima es árido.
Es un clima extremado y continental, con influencias Atlánticas. Las precipitaciones oscilan entre los 350-400 mm, siendo máximas en los meses de Mayo - Junio y Diciembre - Enero y mínimas en los meses de Julio - Agosto (déficit hídrico). La temperatura media anual oscila entre 12 y l3 oC, con valores extremos de 37 oC a fínales de Julio y de -11 oC en los meses de Diciembre a Marzo; la media de las temperaturas para el verano es de 23 oC, con una oscilación de la temperatura media de verano a invierno de 18 aC.
Las horas de sol efectivas son unas 2.600, pudiendo llegar a las 3.000 horas, con un promedio de 85 días cubiertos y 95 despejados. Las heladas son seguras de Octubre a Mayo, oscilando sobre los 85 días de helada, siendo estas heladas en los meses menos dañinos.
De acuerdo con estas características el ciclo vegetativo de la vid es de unos 230 días, dando mayor cantidad de alcohol y de color en el fruto, pero menos acidez fija. La escasa lluvia y la aridez evitan una gran producción y una mayor graduación de los caldos.
Por otro lado, el índice heliométrico está en torno a 4,3, teniendo una influencia favorable sobre el viñedo.
Todas estas condiciones climáticas, extremado frío en invierno, gran número de horas de sol, carencia de humedad ambiental, etc., dan una calidad excepcional a la uva, lo que es primordial para la elaboración de buenos vinos. “En Toro el frío se va antes".